domingo, 15 de marzo de 2015

Cuento - El Rezo

Roberto entró al comedor tambaleándose y tomó asiento en la mesa, como si las ocho horas que había dormido no hubiesen alcanzado para limpiar el exceso de alcohol de su organismo. Por un momento se quedó en silencio tomándose la cabeza, la sentía a punto de estallar. En la cocina podía escucharse la voz de un pastor religioso hablando en la radio: “Dios te escucha, y está dispuesto a ayudarte…”.